Usar un ERP en la nube es cada vez más habitual entre las empresas. La nube ha venido para quedarse, y cada vez confiamos más en los servidores externos para guardar la información a buen recaudo. Repasamos los principales pros y contras de esta modalidad.
Ventajas del ERP en la nube
1. Seguimiento en tiempo real sin estar en la oficina. Se puede hacer seguimiento del negocio desde cualquier dispositivo y ubicación, lo que aporta flexibilidad y reduce la dependencia de un lugar físico concreto — una ventaja clara para la movilidad y la conciliación.
2. Más seguridad. Los proveedores del servicio deben garantizar la infraestructura, las aplicaciones y la red que dan soporte al sistema. Con un ERP en la nube puedes acceder a tus datos aunque le pase algo a tu propio ordenador.
3. Implementación más sencilla. Al migrar conviene elegir una opción dinámica, escalable y segura que se ajuste a tus necesidades, trazar una estrategia de implementación y ejecutar un plan de pruebas para no dejar cabos sueltos. Una migración puede llevar varios días, así que conviene calendarizar las etapas y preparar al equipo para el cambio.
4. Menos costes. En general resulta más económico que un ERP local, al no requerir mantenimiento de hardware propio, licencias por máquina ni copias de seguridad físicas — solo se paga una cuota mensual, lo que también facilita probarlo antes de comprometerse del todo.
5. Actualizaciones automáticas. Mantener el software actualizado es clave para corregir bugs y vulnerabilidades, y añadir funcionalidades nuevas. Con un ERP en la nube, esas actualizaciones las gestiona el proveedor de forma transparente, sin que tengas que preocuparte por ello.
Desventajas de un ERP en la nube
1. Posible pérdida de acceso. Si se cae la conexión a internet, puedes perder el acceso temporal a los datos — aunque hoy en día las conexiones son bastante estables y es fácil tener una línea alternativa, con lo que el riesgo real es bajo.
2. El servicio puede caerse. Algunas empresas prefieren alojar el software en su propio servidor y gestionarlo internamente, en vez de depender de un proveedor externo.
3. Cumplimiento normativo. Hay que asegurarse de cumplir con la normativa de protección de datos al usar un ERP en la nube — algo sencillo, pero que conviene comprobar para evitar sanciones.
La nube es clave para el futuro de la transformación digital de las empresas, y cada vez hay más herramientas disponibles bajo esta modalidad. En Evotic somos expertos en desarrollo de software a medida — si necesitas ayuda para elegir e implementar el ERP adecuado para tu empresa, contacta con nosotros sin compromiso.